Qué mira un programador en los primeros segundos en tu web
Quien contrata abre muchas webs al día. Lo que tiene que encontrar sin buscar, y lo que hace que cierre la pestaña.
Por Joan Subirats, fundador de The Jazz Passport6 min de lectura
En este artículo
Quien contrata para una sala, un festival o una agencia abre muchas webs de músicos en un solo día. No las lee de arriba abajo. Las recorre con la vista buscando unas pocas respuestas: si las encuentra, sigue mirando; si tiene que buscarlas, cierra la pestaña y abre la siguiente. Lo que le empuja es el volumen, porque detrás de tu web hay muchas más esperando. Esta guía repasa lo que tiene que encontrar sin buscar y lo que le hace irse.
Lo que busca, casi siempre en este orden
Quién eres
Lo que se ve al abrir la web, sin bajar, tiene que decir quién eres y qué haces: tu nombre o el del grupo, la formación o el instrumento, el estilo en pocas palabras y, si puede ser, de dónde eres. Muchas portadas gastan ese espacio en un "Bienvenidos a mi web", que no cuenta nada.
Una foto ayuda cuando dice algo del proyecto: el grupo entero, el instrumento, un escenario. Un retrato tan oscuro que no se reconoce a nadie no ayuda.
Cómo suenas
Cuando ya sabe quién eres, quiere escucharte, y debería poder hacerlo con un clic. Si necesita tres, ya es demasiado. Basta un reproductor en la portada o un botón claro que lleve a tu música. Si no sabes cómo ponerla, lo contamos en cómo poner tu música en tu web.
Cómo eres en directo
Un disco le da una idea de tu música, pero lo que va a contratar es un concierto. Un vídeo en directo, de un tema entero y con buen sonido, contesta la pregunta que más le importa: qué pasará en su escenario.
Si estás activo
Las fechas demuestran que el proyecto sigue vivo. Una lista de próximos conciertos, aunque sean pocos, pesa más que un historial largo. Si ahora mismo no tienes fechas, es mejor una sección que hable de lo que sí está pasando que una lista vacía.
Cómo contratarte
Necesita ver desde el primer momento un botón o un enlace de contratación y, al otro lado, un formulario o un correo. Quien llega con intención de contratarte no debería tener que buscar cómo hacerlo.
Qué dicen de ti y dónde estás
Después vienen la prensa, los festivales donde has tocado, una frase de una crítica. Y la ciudad desde la que viajas, que para quien programa también es un presupuesto.

Lo que puede esperar
Todo lo demás importa, aunque no en los primeros segundos. La biografía larga, la discografía completa, la galería de fotos, el archivo de prensa y el rider técnico los busca quien ya ha decidido seguir mirando. Para entonces sabrá dónde encontrarlos, siempre que el menú los nombre con claridad.
El error habitual va en sentido contrario: pedirle a la portada que lo cuente todo. Un texto largo arriba empuja hacia abajo lo que de verdad decide, que es tu nombre, tu música y el botón de contratación. La portada resume y deja caminos claros hacia lo demás. El dossier completo tiene su sitio más adentro.
También en el móvil
Mucha gente abre tu web desde el móvil, a menudo desde un enlace que le llegó por email o por mensaje. Lo que funciona en el ordenador puede romperse en una pantalla pequeña: un nombre que no cabe, un menú que tapa la portada, un botón demasiado pequeño para tocarlo.
Ábrela en tu teléfono con la wifi apagada y comprueba que el nombre, la frase y el botón de contratación se ven en la primera pantalla.

Lo que hace cerrar la pestaña
Hay errores que no se perdonan. Ninguno es grave por sí solo, pero hay otra web esperando, y cerrar la tuya cuesta un gesto.
- Música que suena sola. Quien programa suele tener varias pestañas abiertas y quizá está en una oficina o en una reunión. Un sonido que no ha pedido es la forma más rápida de que cierre la tuya.
- Un reproductor roto. Un enlace a un disco retirado, un vídeo que ya no existe, un reproductor que no carga. Todo eso da sensación de abandono.
- Fechas viejas o ninguna. Si la última fecha es de hace dos años, lo natural es pensar que el grupo ya no existe.
- El contacto escondido. Solo un enlace a redes, un correo dentro de una imagen que no se puede copiar, un formulario al final de una página larga.
- Contenido caducado. Una formación que ya no es la tuya, un "nuevo disco" que salió hace años, una biografía que se queda en otra época.
- Lo que se interpone. Una portada que pide "entrar", una animación de introducción, una ventana para suscribirse antes de ver nada, fotos tan pesadas que la página tarda en aparecer.
Lo que ayuda
- Nombre, formación y estilo arriba, sin bajar
- Tu música a un clic
- Un vídeo en directo de un tema entero
- Próximas fechas, aunque sean pocas
- Un botón de contratación siempre visible
Lo que hace irse
- Música que suena al entrar
- Reproductores y vídeos rotos
- Fechas de hace años
- El contacto solo por redes
- Una portada que pide entrar
Antes de tu web: lo que sale en el buscador
A menudo quien programa no llega a tu web por un enlace: busca tu nombre. Lo primero que ve entonces es el resultado, con el título, la descripción y, si la web los publica bien, tus próximos conciertos como eventos. Antes del primer clic, ese resultado ya ha respondido a parte de sus preguntas.
Haz la prueba
Pide a alguien que no conozca tu proyecto que abra tu web en su móvil. Dale medio minuto y hazle cuatro preguntas: quién es, cómo suena, cuándo es el próximo concierto y cómo se contrata. Lo que no sepa contestar es lo que tienes que subir.
Repite la prueba cada vez que cambies algo importante, y cada pocos meses aunque no hayas tocado nada, porque los enlaces se rompen solos.
Cómo lo resuelve Pages
En Pages, cada web presenta tu ficha: nombre, roles, instrumentos y ciudad. Las fechas que apuntas en el Calendario salen en la web y se publican como eventos que los buscadores saben leer. Los reproductores y los vídeos incrustados no se cargan hasta que alguien hace clic. El formulario de contratación manda cada solicitud a la Bandeja de Studio y a tu correo. Y Salud revisa la web publicada, incluido lo que ve un programador, y cada aviso te lleva al sitio donde se arregla.
Para repasar la web entera, pieza a pieza, sigue con lo que necesita la web de un músico.
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