Cómo poner tu música en tu web: Spotify, Bandcamp o tus pistas
Enlazar, incrustar o subir tus propias pistas: ventajas de cada forma, qué pasa con la privacidad y qué escucha primero un programador.
Por Joan Subirats, fundador de The Jazz Passport6 min de lectura
En este artículo
La web de un músico puede tener la mejor foto y una biografía muy cuidada, pero quien llega quiere, sobre todo, oírte. Para que pueda hacerlo hay tres caminos: enlazar a una plataforma, incrustar su reproductor o subir tus propias pistas. Cada uno tiene sus ventajas y su coste, y no todos tratan igual a quien te visita.
Enlazar
Enlazar consiste en poner un botón que lleva a tu música en Spotify, Apple Music, Bandcamp, SoundCloud o donde la tengas. Quien lo toca sale de tu web y escucha en su plataforma de siempre, con su cuenta, sus listas y su manera de guardar lo que le gusta.
Lo bueno: es ligero. Tu página no carga nada de nadie, y cada escucha cuenta en la plataforma, que es donde se acumulan los seguidores y las estadísticas.
Lo malo: la persona se va. Si había entrado a mirar tus fechas o a contratarte, ahora está en otra aplicación, y volver depende de ella.
Con el público que ya te conoce y quiere guardarte, funciona bien. Con quien está decidiendo si te contrata, funciona peor: le pides que cambie de sitio para algo que debería ocurrir en tu propia página.
Incrustar
Incrustar es meter el reproductor de la plataforma dentro de tu web: un recuadro de Spotify, Bandcamp o SoundCloud que suena sin salir de la página. Es lo que hace la mayoría de webs de músicos.
Lo bueno: se escucha sin irse, y el reproductor ya trae la portada, la lista de temas y el enlace para seguirte.
Lo malo: ese recuadro es un trozo de otra web metido en la tuya. Carga código del servicio, pesa, y puede poner sus propias cookies o enterarse de que alguien ha pasado por tu página. Además, algunos servicios solo dejan oír un fragmento a quien no ha iniciado sesión. En ese caso, tu oyente se queda a medias.
Tus propias pistas
La tercera opción es subir tus archivos de audio para que suenen en un reproductor de tu web.
Lo bueno: todo queda en tus manos. Eliges qué temas, en qué orden y con qué título; suenan enteros y no entra ningún servicio de fuera. También puedes poner material que no está en las plataformas: una toma en directo, una maqueta para programadores, el adelanto de un disco que todavía no ha salido.
Lo malo: esas escuchas no cuentan en ninguna plataforma. Necesitas los archivos y el permiso para publicarlos, y las versiones las preparas tú.

Privacidad, en una frase
Cuando una página carga el reproductor de otro servicio, ese servicio se entera de la visita aunque nadie le dé al play.
Lo mismo vale para los vídeos y los mapas incrustados. Y tiene un efecto secundario agradable: la página carga más rápido, porque no trae nada de fuera hasta que hace falta.
Qué escucha primero un programador
Quien contrata recibe muchas propuestas y casi nunca escucha un disco entero. Pone el primer tema, oye el principio y decide si sigue. Por eso importa más el orden que la cantidad.
Antes de elegir el primer tema
- Que suene a lo que van a contratar: la formación y el repertorio que llevarías a su escenario
- Que lo bueno llegue pronto, sin una introducción larga
- Que se oiga bien en un portátil o en el móvil, y no solo en un buen equipo
- Que el título diga qué es: formación, directo o estudio, año
- Que suene con un solo clic, sin cuentas ni registros
Si tocas en varias formaciones, pon delante la que intentas vender ahora y deja las demás más abajo o en otra página. Un trío de jazz y un proyecto de música para bodas pueden convivir en tu agenda, pero en la misma lista confunden. Y si lo que vendes es el directo, una toma en directo dice más que el mejor máster de estudio.
Ayuda
- Un tema destacado, el más representativo
- Títulos claros: Cuarteto, en directo, 2025
- Lo que suena en tu concierto de hoy
- Escuchar sin salir de la página
Estorba
- Diez reproductores en la misma página
- Un tema que empieza con un minuto de ambiente
- Grabaciones de una formación que ya no existe
- Música que arranca sola al abrir la web

Entonces, ¿cuál?
No hace falta quedarse con una. Hay una combinación habitual y sensata: tus propias pistas, o un reproductor que no carga hasta el clic, para quien quiere escucharte ahí mismo, y enlaces a las plataformas para quien quiere guardarte. Así el programador te oye sin irse y tu público encuentra dónde seguirte.
Escucharte es solo una parte de lo que hace quien contrata. El resto lo contamos en qué mira un programador en tu web.
En Pages
Cada web de Pages tiene un reproductor en una barra al pie de todas las páginas, con los colores de tu tema. Puedes darle un enlace de Spotify, Apple Music, Bandcamp o SoundCloud, o subir tus propias pistas.
Si le das un enlace, el reproductor del servicio no se carga hasta que el visitante lo abre. Si subes tus pistas, suenan en el reproductor de la propia web, sin nadie de fuera, y siguen sonando mientras el visitante pasa de una página a otra. El de un servicio externo no puede hacerlo: vuelve a empezar en cada página.
Los vídeos y los mapas también esperan al clic, con un aviso que dice desde qué servicio se cargan. Y si tu web no tiene nada que escuchar, Salud te avisa y te lleva al reproductor. Para decidir qué datos compartir y cuáles guardar, sigue con privacidad en la web de un músico.
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