Privacidad en la web de un músico: qué enseñas y qué no
Tu ciudad, tu teléfono, tu dossier: qué datos conviene publicar, cuáles guardar para quien contrata y cómo hacerlo sin exponerte.
Por Joan Subirats, fundador de The Jazz Passport6 min de lectura
En este artículo
Tu web está para que te encuentren. Quien programa necesita saber quién eres, qué tocas, dónde trabajas y cómo escribirte. Algunos datos ayudan a que te contraten; otros solo sirven para llegar a tu puerta. Este artículo trata de esa línea: qué conviene publicar, qué guardar para quien contrata y cómo hacerlo sin complicarte.
Lo que sí conviene que esté a la vista
Una web de músico necesita pocos datos personales para hacer su trabajo. Con estos basta:
- Tu nombre artístico o el del grupo, escrito como quieres verlo en un cartel.
- Una foto de prensa. La de tu salón puede quedarse en casa.
- Qué haces y qué tocas: los roles y los instrumentos que te definen.
- Tu ciudad o tu zona. A quien contrata le importa saber si estás cerca, porque los viajes cuestan dinero. Con «Barcelona» o «Valencia y alrededores» tiene suficiente. La calle no le hace falta.
- Una forma de contactarte pensada para el trabajo: un formulario de contratación o un correo que uses solo para eso.
- Tus fechas, tu música y lo que ha dicho la prensa.
Lo demás es opcional, y buena parte conviene dejarla fuera.
Lo que no hace falta publicar
Tu dirección
Las salas donde tocas tienen una dirección pública. Tu casa no tiene por qué tenerla, y tampoco el local de ensayo si guardas allí los instrumentos. Si das clases en casa, mandas la dirección al alumno cuando reserva. En la portada no pinta nada.
Tu teléfono personal
Hay programas que recorren internet buscando teléfonos y correos para alimentar listas de spam y de llamadas comerciales. Un número publicado en una web acaba en esas listas, y una vez copiado ya no lo puedes retirar. El teléfono tiene su momento: cuando la conversación con un programador va en serio y toca cerrar detalles, se lo das tú.
Tu familia
Las fotos de tus hijos, el nombre de su colegio, tu pareja en la prueba de sonido. En redes quizá quieras compartir algo de eso. En la web profesional no le aporta nada a quien contrata, y queda a la vista de cualquiera durante años.
Datos que nadie te ha pedido
La fecha de nacimiento completa, el DNI, el número de la Seguridad Social en una ficha técnica, una cuenta bancaria en una factura de ejemplo. Parece obvio, y aun así aparecen en PDF que circulan sin que nadie se dé cuenta.
A la vista
- Tu ciudad o tu zona de trabajo
- Un formulario de contratación o un correo solo para eso
- Fotos de prensa elegidas
- Las fechas de tus conciertos
Mejor guardarlo
- La dirección de tu casa o del local
- Tu móvil personal
- Fotos y nombres de tu familia
- Tu caché, tus contratos y tus datos fiscales
Los riesgos, dichos sin drama
No hace falta tener miedo. Sí conviene saber qué pasa con lo que publicas.
Lo que se publica se copia. Los buscadores guardan copias, los archivos de internet también y cualquiera puede hacer una captura. Si borras algo de tu web, sigue estando en otros sitios.
Los datos pequeños se suman. Tu barrio en una página, una foto de tu portal en otra y tus fechas de gira en la de conciertos. Por separado dicen poco; juntos dicen cuándo está vacía tu casa. Las fechas tienen que estar, porque son tu trabajo. Lo que puedes evitar es completar el dibujo.
Las fotos llevan datos dentro. Muchas fotos hechas con el móvil guardan el lugar exacto donde se tomaron. Antes de subir una de casa o del ensayo, mira en la información del archivo si lleva la ubicación y quítala.
Los PDF también. Un dossier exportado puede llevar el nombre de usuario de tu ordenador, versiones anteriores del texto o comentarios que creías borrados.
Un formulario mejor que un correo a la vista
Un correo publicado tal cual termina en listas de spam. Con un formulario, tu dirección no aparece escrita en la página. Además, el formulario pregunta lo que tú preguntarías de todos modos: qué tipo de evento es, para qué fecha y dónde. Te llega un mensaje con lo necesario para contestar, y te ahorras los «hola, ¿cuánto cobras?».
Si prefieres publicar un correo, que sea uno solo para contrataciones, distinto del personal. El día que trabajes con una agencia o un mánager, se lo pasas y no tienes que cambiar nada más.
El material de prensa, en páginas privadas
El dossier de prensa, el rider técnico, las fotos en alta resolución o un adelanto del disco nuevo son material para profesionales. Algunos de esos documentos llevan además datos de otras personas: el teléfono de tu técnico de sonido, el nombre de quien lleva las luces. Mejor que no los encuentre cualquiera que busque tu nombre.
Para eso sirve una página privada. No aparece en el menú ni en los buscadores, y solo la abre quien tiene el enlace o la contraseña. Mandas el enlace en el correo al programador y ya está. Si circula más de la cuenta, lo cambias. En la guía del dossier de prensa contamos cómo montar ese dossier.
Revisa tu web en diez minutos
- Busca tu nombre y mira qué aparece además de tu web
- Busca tu número de teléfono entre comillas
- Abre tu web en una ventana privada, como la vería alguien que no te conoce
- Abre tus PDF y revisa sus propiedades: autor, comentarios, datos ocultos
- Comprueba si las fotos que has subido llevan la ubicación
- Quita las páginas viejas con datos que ya no quieres a la vista
Cómo lo resuelve Pages
En Pages no tienes que acordarte de todo esto.
Tu ficha esconde lo que tú decidas. Tus roles, tus instrumentos y tu ciudad se pueden ocultar uno a uno. Un dato oculto no se manda nunca al navegador, ni siquiera escondido. No está en la página, ni en lo que leen los buscadores, ni en la tarjeta que aparece al compartir el enlace.
Páginas privadas para el dossier y el rider. Solo las abre quien tiene el enlace secreto o la contraseña, y los buscadores no las ven. Si renuevas el enlace, el antiguo deja de abrir la página; si cambias la contraseña, la página se cierra para quien conocía la anterior.
Un formulario de contratación protegido del spam. Pregunta el tipo de evento, la fecha, el lugar y el mensaje. Cada solicitud llega a la Bandeja de Studio y a tu correo, y cuando contestas, la respuesta va directamente a quien te escribió.
Estadísticas sin cookies. Ves cuántas visitas tienes, de qué países y de dónde llegan, sin identificar a nadie y sin banner de cookies. La privacidad de quien te visita también cuenta; lo explicamos en estadísticas sin cookies.
Tu cuenta es tuya. Puedes descargarla entera en un archivo cuando quieras.
Tu web, sin el trabajo de la web. Pide tu invitación.
Pages es la web y el Studio para músicos de The Jazz Passport. Lo técnico ya está hecho; tú pones la música.