Dominio propio para músicos: cómo elegirlo y conectarlo
Qué nombre elegir, qué extensión, dónde comprarlo y qué pasa al conectarlo a tu web. Sin jerga y con los errores que conviene evitar.
Por Joan Subirats, fundador de The Jazz Passport6 min de lectura
En este artículo
Al final del concierto dices tu dirección web por el micro. Es la misma que va impresa en el cartel y en la firma de cada correo que mandas a una sala. Si esa dirección es un dominio propio, es tuya mientras la renueves. No depende de una red social ni del servicio donde tengas hoy la web: si un día cambias de plataforma, te llevas el dominio y los enlaces que ya repartiste siguen funcionando.
Lo que sigue es lo que conviene saber antes de comprarlo y lo que pasa cuando lo conectas, contado sin jerga.
Qué nombre elegir
Casi siempre basta con tu nombre artístico o el del grupo, escrito tal como aparece en los carteles. Si ya está cogido, añade algo que te describa y que no vaya a cambiar: tu instrumento, la palabra música, trío o band. El nombre de un disco o de una gira dura menos que tú; úsalo solo si la web es para ese proyecto.
Hay una prueba que resuelve casi todas las dudas: díctalo por teléfono. Si tienes que deletrearlo, aclarar si lleva guion o explicar que el cuatro va en número, tendrás ese mismo problema cada vez que alguien lo apunte de oído.
Funciona
- Tu nombre tal como lo dicen los carteles
- Corto, sin abreviaturas raras
- Que se entienda al decirlo en voz alta
- Una palabra extra si el nombre está cogido
Da problemas
- Guiones entre palabras
- Letras con tilde o ñ, que muchos teclean sin ellas
- Números que se confunden con palabras
- El nombre de un disco que dejará de ser el último
Con la tilde y la ñ pasa algo parecido. Los dominios con esos caracteres existen, pero mucha gente los teclea sin acento y acabaría en otra parte. Si tu nombre los lleva, compra la versión sin ellos.
Qué extensión
La extensión es lo que va después del punto. Estas son las más comunes:
- .com es la que la gente escribe por costumbre. Si está libre con tu nombre, es la apuesta segura.
- Las de país (.es, .fr, .de y demás) dicen dónde estás. Te convienen si trabajas sobre todo en un país; algunas tienen requisitos para registrarlas.
- .cat es la de la lengua y la cultura catalanas, y también pide un vínculo con ellas.
- Las nuevas (.band, .live y muchas más) sirven si el nombre que quieres está cogido en las demás.
Antes de elegir, mira cuánto cuesta renovarla y no solo el primer año. Muchas extensiones salen baratas al principio y bastante más caras después. Si puedes, registra también la variante que alguien podría escribir por error y haz que lleve a la principal.
Dónde comprarlo
Un dominio se compra a un registrador, una empresa autorizada para darlo de alta a tu nombre. Hay muchos y todos venden lo mismo; lo que cambia es el precio, la claridad del panel y el trato. Fíjate en cuatro cosas: el precio de renovación; que incluya la protección de tus datos personales en el registro público de dominios; que el panel para editar los registros DNS sea fácil de encontrar, y que puedas llevarte el dominio a otro registrador sin trabas.
Y cómpralo tú, a tu nombre y con tu correo. Es lo que más importa. Pasa a menudo que lo registró el diseñador que hizo la web, un miembro del grupo que ya no está o una agencia, y años después nadie tiene acceso. Si alguien te lo gestiona, pide que el titular seas tú. Con los dominios que vienen “gratis” con un alojamiento, comprueba a nombre de quién quedan y qué pasa con ellos si te vas.
Renovar y no perderlo
Un dominio no se compra para siempre: se alquila por años. Si no lo renuevas, pasa un periodo de gracia y queda libre. Desde ese momento cualquiera puede registrarlo, también alguien que quiera revendértelo. Ocurre más de lo que parece, y casi siempre por algo pequeño: una tarjeta caducada o un aviso que llegó a un correo que ya nadie mira.
- El día que lo comprasActiva la renovación automática y pon como contacto un correo que lees cada día.
- Si puedesPágalo por varios años de una vez: es un aviso menos.
- Cuando cambies de tarjetaActualízala también en el registrador, no solo en tus suscripciones.
- Cuando cambies de correoCambia el contacto del dominio antes de cerrar el antiguo.
- Una vez al añoEntra en el panel y mira la fecha de caducidad.
Correo con tu dominio
Un correo a una sala desde tunombre arroba tudominio queda más serio que uno desde una cuenta genérica. El correo va aparte de la web: lo contratas con un proveedor de correo y él te dice qué registros añadir en tu dominio. Esos registros se llaman MX, indican a dónde va el correo y conviven sin problema con los de la web. Si solo quieres recibir, muchos registradores ofrecen un reenvío sencillo a tu correo de siempre.
El proveedor también te pedirá unos registros de texto que demuestran que los correos que mandas son tuyos. No te los saltes. Sin ellos es más fácil que tus mensajes acaben en spam, y un correo de contratación es el último sitio donde quieres que pase. Cómo escribir ese correo lo contamos en el email para contratar un concierto.
Qué significa conectarlo
Con comprar el dominio no basta: falta decirle dónde está tu web. Eso se hace en el DNS, la libreta de direcciones del dominio. Cada línea de esa libreta es un registro, y cada registro dice dónde vive una cosa: la web, el correo, una verificación.
Una web suele necesitar dos registros:
- Un registro A para el dominio a secas (tudominio.com). Apunta a la dirección numérica del servidor de tu web.
- Un registro CNAME para la versión con www. Apunta a otro nombre en lugar de a un número.
A veces el servicio de tu web pide además un registro TXT: una línea de texto que demuestra que el dominio es tuyo antes de conectarlo.
Los cambios de DNS tardan. Lo normal son unos minutos, aunque pueden pasar hasta 24 horas antes de que se vean en todas partes. Cuando el dominio ya apunta a tu web, el servicio emite un certificado. Gracias a él la dirección empieza por https y el navegador muestra el candado; sin él, el navegador avisa de que la página no es segura.
- Compra el dominio a tu nombre y activa la renovación automática.
- En el servicio de tu web, escribe el dominio que quieres conectar.
- Copia los registros que te indica y añádelos en el panel DNS de tu registrador.
- No borres los registros que ya hay, sobre todo los del correo.
- Espera y comprueba la conexión desde el servicio de tu web.
- Abre tu dominio con www y sin www, y comprueba que los dos llevan a tu web con el candado.
Errores que conviene evitar
El más caro es perder el dominio porque falló una renovación. El más común es borrar todos los registros al conectar la web y quedarse días sin correo. Detrás vienen otros dos. Uno es tener abiertas a la vez la web vieja y la nueva con el mismo contenido, que confunde tanto a los buscadores como a las personas. El otro es cambiar de dominio cada pocos años: cada cambio deja enlaces rotos en carteles, entrevistas y fichas de festivales. Si cambias, haz que el antiguo lleve al nuevo durante mucho tiempo.
En Pages
Las webs del plan Free viven en una dirección propia de Pages, del tipo tunombre.page.tjp.app. En Pro y en Max puedes conectar tu dominio. En Studio escribes el dominio y pulsas Conectar dominio. Studio te muestra un registro TXT para demostrar que es tuyo y los dos registros de la web, un A para el dominio y un CNAME para el www, cada uno listo para copiar. Cuando los hayas añadido en tu registrador, pulsa Comprobar conexión. El certificado se emite solo. Mientras el dominio no está conectado, tu web sigue respondiendo en su dirección de Pages y Salud te avisa de que falta terminar.
El dominio es tuyo, y tus datos también: puedes descargar tu cuenta entera en un archivo cuando quieras. Si antes de imprimir esa dirección en un cartel quieres repasar qué más necesita tu web, lo contamos en qué necesita la web de un músico.
Tu web, sin el trabajo de la web. Pide tu invitación.
Pages es la web y el Studio para músicos de The Jazz Passport. Lo técnico ya está hecho; tú pones la música.